LOTE CUATRO

martes, 13 de diciembre de 2011

EL FANTASMA VIAJERO

Era el turno de la madrugada,cuando don Valentin transitaba por el camino de la bajada a orilla de la laguna. Un lugar  de pocas casas y mucho monte, como de costumbre había salido de su hogar con la bicicleta, pedaleaba muy tranquilamente,
se encontraba a mita del camino, cuando sintió una presencia 

atrás del asiento de la bicicleta,
 sentía que lo abrazaban mientras su corazón le latía más fuerte, empezó asustarse y a pedalear más desesperado pero aquella presencia  lo apretaba  más y más. La llevaba en la espalda,sentía un resuello que le respiraba al oído. Cuando ya estaba cerca de la ladrillera para salir del monte, sintió el apretón del mismo demonio en su estomago con el peso del infierno encima, fue cuando se acordó de su mama con los calzones miados. Empezó a rezar  y a persignarse y a recordar  todo lo que le había enseñado la abuela,el espectro desapareció y la bicicleta se hizó más liviana.Fue una noche espeluznante donde don Valentin llego obrado del susto, a pesar  de su incredulidad en estas cosas de fantasmas, el cual no daba mucha importancia.Un día me dí cuenta que aquel suceso lo había comentado con don Pinto, un compañero de trabajo y amigo de confianza. Esto lo supe por que don Valentin era mi padre. creo que mi viejo nunca volvió a pasar por ahí a oscuras, desde esa noche que se obró en sus calzones  sólo pasaba de día.

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