LOTE CUATRO

jueves, 29 de diciembre de 2011

LA SOMBRA SIN CABEZA

Era trece de junio día de san Antonio.Era un día de fiesta, donde los chicos jugaban y se engolosinaban de dulces y caramelos, había una gran comedera.Llegaba la hora del almuerzo y se seguía repartiendo caramelos, mientras la gente venía y se iba con sus velas y promesas. Ese día la capilla de mi abuela se lleno de cosas, todos tenían algo que compartir. A eso de las cuatro en punto de la tarde se saco el santo de la capilla se repartió el chocolate, se inició la procesión por todo el barrio y se rezo hasta el final.Luego vino el palo enjabonado, el toro del candil, un juego de chicos que siempre se acostumbraba hacer.Así poco a poco la gente empezó a retirase, muchos chicos aún jugaban mientras algunos mayores dialogaban.Pero lo que menos pensaban era que un miedo ancestral e intangible estaba a punto de apoderarse de ellos.Una inmensa luna relucía en el cielo, eran las nueve de la noche cuando una sombra espeluznante se deslizaba a un costado de la capilla, era una sombra sin cabeza, la gente se aglutinó en la capilla, buscando refugio, gritaban, diciendo -- la sombra sin cabeza!...


Los chicos lloraban, el miedo era pavoroso, era como sentir el diablo dentro del cuerpo.Mi abuela empezó a calmarlos  a todos, la sombra siguió su camino y se perdió entre los matorrales y los árboles frutales detrás de la capilla. Fue cuando entonces apareció mi madre diciendo que me fuera para la casa, le implore que no me mandará  a casa por el miedo que me invadía pero ella no comprendió mis suplicas y salí disparada  en busca de mi abuela.Esa noche me quede en casa de ella, mientras todos se fueron yendo poco a poco en grupos a sus casas pero nunca nadie esa noche  pudo retirarse solo.

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